Rebeca LUNA JIMENEZ...Pinotepa Nacional, Oax.- Las peleas de gallos en la región de la Costa es parte de las costumbres en las fiestas patronales, un cumpleaños o porque la temporada se acerca, "cualquiera amarra un gallo, pero no cualquiera lo suelta", exclamó uno de los galleros más conocidos en la región, Juanito, quien explica que desde muy jovencito se aprende la actividad que te podría mantener no un vicio sino el sustento diario.
Y es así como las costumbres se van haciendo, pues, no sólo se espera a los organizadores, sino a quienes tienen los mejores gallos de la regiòn, esos, son bien conocidos en la región y a ellos se les espera para la mejor competencia en donde se pierde hasta una mujer.
La actividad y la crisis económica lleva a muchas personas a apostar para pretender ganar dinero, sin embargo, en el juego se ha perdido hasta a la mujer, joyas, el rancho o las tierritas, dijo Juanito oriundo de Zipolite quien año con año, cria gallos expresamente para acudir a las ferias de la zona que abarca los pueblos del litoral del pacífico hasta llegar al Estado de Guerrero.
Entonces, explica su quehacer, "podriamos dividir las labores con respecto a los gallos en tres: criador, amarrador y soltador. El criador tiene que seguir distintas normas, aunque estas varían según lo que opina la gente. Se dice que la casa donde el gallo crece debe estar limpia y libre de conflictos, además de que quien lo cría no debe tener relaciones sexuales en un periodo anterior a la pelea.
Lo que es generalizado es que se le debe aflojar la tierra al gallo para que no se salgan callos, debe tener una buena alimentación, no debe estar tan cerca de otros gallos porque se estresa, también debe entrenársele para que haga ejercicio y aprenda a "atacar cerrado".
El amarrador debe saber realizar su labor de forma que no quede floja la botana ni apriete tanto el hilo como para que lastime al gallo… de las tres labores es la menos reconocido y también la que menos conozco dice Juanito quien acaricia las plumas de uno de sus gallos.
Para soltar hay que tener arte más que oficio, hace falta saber cuando soltar el gallo, cuando levantarlo, como levantarlo para no encajarle la navaja, cuando pedir el cambio de navaja para que el gallo propio descanse y/o el otro se desangre, como acomodarlo para que no clave el pico y pierda la pelea y más.
El soltador siempre debe apostar a favor del gallo que suelta, de lo contrario se corre el riesgo de que esté de acuerdo con el contrincante; cuando las peleas son pequeñas es común que dos o tres soltadores lo hagan con todos los gallos. Las combinaciones son de lo más variadas, bien puede que una persona sea dueña del gallo, lo críe y lo amarre, pero alguien más lo suelte; que uno sea dueño, otro crie y amarre y uno más suelte.
Para hacer una pelea de gallos el motivo es lo de menos, se hacen por la celebración de un santo, en la fiesta del pueblo, por pelea acordada, el derby por si solo, por un cumpleáños o en el patio por probar a los gallos.
Las invitaciones se hacen con meses de anterioridad y se trata de quedar formalmente con quienes tienen gallos, se reparten volantes anunciando desde que lugares se va a asistir poniendo la comunidad y el representante y se acuerda una hora, sin embargo nunca llegan todos los partidos ni se comienza a la hora acordada sino dos o tres horas después y pueden pasar largas horas para que concluyan.











